INTERVENCION PSICOLOGICA EN LA EII.
TECNICAS DE RELAJACION (2da parte)por Juan Carlos Fernández Méndez - Enfermo de Crohn
Presidente de ACCU-Coruña - Psicólogo Clínico
En el número anterior hemos dejado bien clara la idea de que la Enfermedad Inflamatoria Intestinal (EII) no es originada por ningún tipo especial de personalidad ni por trastornos psíquicos. Las alteraciones emocionales, en este caso, normalmente son una consecuencia añadida de la propia patología.
La investigación psicológica ha crecido notablemente en la última década dentro del campo de los trastornos gastroenterológicos. Se ha podido verificar que la psicoterapia, la hipnosis y las técnicas de manejo del estrés son efectivas en casos como el síndrome de intestino irritable, la dispepsia funcional y la incontinencia fecal, entre otros.
Evidentemente, las estrategias psicológicas no van a curar la enfermedad de Crohn (EC) ni la Colitis Ulcerosa (CU), pero sí pueden resultar útiles para reducir la intensidad y frecuencia de algunos síntomas, por ejemplo, el dolor abdominal.
El propósito del presente artículo es enseñar al lector una sencilla estrategia para relajarse mejor.
Existen diversos casos que muestran la eficacia de la relajación en la sintomatología gastrointestinal en la EC y la CU.
En 1978, Susen enseñó a una mujer de 39 años que padecía de CU a relajar el área abdominal; después de 12 semanas el dolor abdominal desapareció completamente. Por otro lado, cinco años más tarde, Joachim evaluó los efectos del masaje y de la respiración abdominal en 14 pacientes con EII. Los resultados señalan una mayor capacidad para relajarse y para controlar el dolor.
En 1987, Shaw y Ehrlich, examinaron los efectos del entrenamiento en relajación sobre el dolor crónico asociado a la CU; al finalizar el tratamiento los 20 pacientes informaron de dolor menos frecuente y menos intenso. En una interesante investigación llevada a cabo en Asturias por Elena García Vega, se aplicó un programa de intervención psicológica que incluía entrenamiento de relajación, y se observaron mejorías en los Enfermos de Crohn. Por tanto, parece que las técnicas de relajación pueden ser beneficiosas en algunos síntomas de la EII.
¿Cuáles son los principales beneficios del uso regular de la relajación?
La relajación es incompatible con la tensión. Permite reducir notablemente los niveles de ansiedad; la fatiga se supera mejor con el empleo de la relajación; permite un adecuado conocimiento del propio estado fisiológico; sirve para incrementar la autoconfianza y, sobre todo, incide beneficiosamente sobre los sistemas respiratorio, circulatorio y digestivo. Por tanto, creo que merece la pena probar y ver si funciona.
¿Qué aspectos hay que tener en cuenta para practicar la relajación?
En primer lugar, buscar el (o los) momento(s) más apropiado a lo largo del día. Evitar los ruidos fuertes y usar luz tenue (es preferible cerrar los ojos). Lo más importante, recordar que a mayor práctica, mejor relajación !
¿Cuál es la posición más adecuada para practicar los ejercicios de relajación ?
Recomendamos cualquiera de estas tres, la que sea más cómoda:
- (a) sentarse en un sillón, apoyando la cabeza y los brazos (Fig. 1)
- (b) sentarse en un taburete bajo con las piernas ligeramente separadas, la espalda levemente encorvada y dejar los brazos sobre las piernas (Fig. 2)
- (c) tumbado con la cabeza apoyada y las piernas algo separadas (Fig. 3)
¿Es importante cuidar la respiración?
Sí. La respiración es un elemento clave en cualquier forma de relajación.
El aire debe inhalarse por la nariz de forma que entre limpio y templado (Fig. 3), y deberá expulsarse suavemente por la boca (Fig. 4). La mejor respiración es la abdominal. Podemos colocar nuestra mano sobre el vientre para notar si sube y baja; en caso afirmativo, lo estaremos haciendo bien. Cuando respiramos correctamente nuestra sangre está bien oxigenada. La sangre inadecuadamente oxigenada contribuye a estados de ansiedad, depresión y fatiga. Unos correctos hábitos de respiración son beneficiosos tanto sobre la salud física como mental.
El método aquí descrito, está basado en la investigación sobre la hipnosis desarrollada a finales del siglo XIX por el psicólogo alemán Oskar Vogt. Posteriormente un psiquiatra alemán, Schultz, elaboró una técnica que permitía crear un estado similar al trance hipnótico, sugiriendo sensaciones de calor y pesadez.
En 1932 publica un libro titulado "Entrenamiento Autógeno", de donde deriva el nombre de esta técnica de relajación.
¿Cómo practicar este método?
Al inicio, basta con dedicar 2 o 3 minutos varias veces al día, para luego ir aumentando el tiempo progresivamente. Cada paso o fase lo ejercitaremos durante una semana; a la siguiente añadiremos la segunda fase, y así sucesivamente, hasta poder practicar de forma continuada todo el programa. Si alguna de las fases nos produce molestias o resulta difícil de llevar a cabo, se puede saltar.
Pasos a seguir:
- En una posición cómoda, con los ojos cerrados, deberás tomar conciencia de los ruidos existentes fuera de la habitación (aproximadamente durante 10 segundos).
- Tomar conciencia de los puntos de contacto entre nuestro cuerpo y el suelo (taburete o sillón); los puntos de contacto de la cabeza, brazos, piernas... (durante 10 segundos).
- Tomar conciencia de la respiración; cuando se toma el aire el abdomen se eleva, y al expulsarlo el abdomen baja suavemente (Figs. 3 y 4). Por consiguiente, la expiración es un poco más larga que la inspiración (realizar el ejercicio apropiadamente por unos 10 segundos).
- Concentrarse en el brazo derecho (izquierdo si eres zurdo/a) y repite cuatro veces: "Mi brazo derecho está pesado".
Después haremos exactamente lo mismo con el otro brazo, con la pierna derecha y la pierna izquierda.- Concéntrate en el brazo derecho (izquierdo si eres zurdo/a) y repite cuatro voces: "Mi brazo derecho está caliente". Después repetiremos lo mismo con cada uno de los miembros.
- Dirigir la atención a los latidos del corazón y repetir mentalmente cuatro veces: "Mi corazón lote con calma y regularidad".
- Concéntrate en el ritmo respiratorio y repite mentalmente cuatro veces: "Mi respiración es lenta y regular".
- Concéntrate en el vientre y repite cuatro veces interiormente: "Mi plexo solar está relajado".
- Dirigir la atención a la cabeza y repetir internamente cuatro veces: "Mi frente está fresca".
Siempre hemos de concluir el ejercicio enfocando la atención sobre la habitación, manteniendo los ojos cerrados. Luego procurar sentir cada miembro sobre el suelo o sillón, y por último, ser consciente de nuevo de los sonidos fuera de la habitación. Cuando estés preparado/a puedes empezar a mover los dedos y brazos y poco a poco abrir los ojos.
Cronica 32 - Diciembre de 1995