Nutrición artificial en Enfermedad Inflamatoria Intestinal.
Nuevas perspectivas

Departamento Médico - Medical Nutrition.
NOVARTIS CONSUMER HEALTH


La aparición de malnutrición energético-protéica es frecuente en la Enfermedad Inflamatoria Intestinal (EII). La frecuencia descrita de malnutrición en la EII es muy variable (de 20 a 85%), aunque suele ser más frecuente en la Enfermedad de Crohn que en la Colitis Ulcerosa. debido a la afectación predominante del intestino delgado en el Crohn. Los factores que favorecen la aparición de déficits nutricionales son múltiples: disminución de la ingesta alimentaria, aumento de las necesidades energéticas y protéicas y malabsorción de nutrientes. La severidad de la malnutrición depende principalmente de la enfermedad de base, de la localización y extensión de afectación intestinal, de la severidad del brote, de las complicaciones asociadas y de la terapia famacológica. El objetivo de la estrategia nutricional en los pacientes con EII es evitar la aparición de la malnutrición y de sus nefastas consecuencias en la evolución clínica de la enfermedad.

En general, los pacientes con Enfermedad de Crohn o Colitis Ulcerosa pueden seguir una alimentación equilibrada sin necesidad de seguir grandes retricciones dietéticas. Algunos conceptos como la sistematización de dietas sin residuos o sin lactosa han sido sustituídos por dietas "normales" individualizadas en las que la restricción, sustitución o suplementación de nutrientes se plantea en función de cada situación. En algunos casos, la alimentación es insuficiente para cubrir las necesidades del paciente y se hace necesaria la utilización de otras herramientas como la nutrición artificial. Los pacientes con indicación de soporte nutricional artificial son aquellos con malnutrición moderada o grave, y los casos que, independientemente de su estado nutricional, presentan un brote moderado-grave, con riesgo de malnutrición y de presentar complicaciones.

Siempre que no esté contraindicado, el soporte nutricional se realizará por vía enteral, a través de fórmulas administradas como suplementos de la dieta o como nutrición única o total a través de sondas enterales. Numerosos aspectos relacionados con el qué, cómo y cuándo administrar este soporte en los pacientes de EII han ido evolucionando.

Algunas prácticas como la del "reposo intestinal" en los pacientes ingresados por un brote grave están en desuso, debido a la ausencia de evidencia de que el "reposo" mejore la evolución clínica en comparación con la nutrición por vía enteral. La administración de la nutrición enteral, además de ser normalmente bien tolerada por estos pacientes, suele acompañarse además de un menor número de complicaciones infecciosas que los pacientes con "reposo" y nutrición por vía parenteral.

En cuanto a la composición de las fórmulas nutricionales, algunos conceptos como el tipo de proteínas también han cambiado. Actualmente se recomienda que las dietas aporten proteínas enteras ya que no hay evidencia de que las fórmulas con péptidos (fragmentos de proteínas) o aminoácidos sean más ventajosas, mientras que, por el contrario, éstas últimas suelen ser peor toleradas. Respecto a las grasas, existe debate acerca del perfil más óptimo no sólo para mejorar su absorción, sino para reducir la actividad inflamatoria del proceso (ácidos grasos W3/W6, ácidos grasos esenciales, MCT). En cuanto a los carbohidratos, las fórmulas deben estar exentas de lactosa y la fuente mayoritaria no debe ser distinta a la de otras fórmulas.(maltodextrinas). El contenido en fibra dietética en las fórmulas para pacientes con EII es otro de los aspectos de debate y en fase de investigación en la actualidad.

El concepto de fibra dietética hace referencia a una gran variedad de sustancias químicas con propiedades físicas y efectos fisiológicos distintos. En términos generales comprende un conjunto de sustancias de origen vegetal que son resistentes a la digestión por las enzimas digestivas humanas pero que pueden ser "digeridas" por la flora bacteriana del colon. La degradación de la fibra dietética y de otros compuestos (almidones resistentes, fructooligosacáridos) por las bacterias del colon se denomina fermentación bacteriana.

Los productos más importantes resultantes de esta fermentación son, entre otros, los ácidos grasos de cadena corta (AGCC) y ciertos gases. De entre los AGCC, el butirato es el más importante para la célula del colon ya que es su nutriente fundamental y juega un papel fundamental en la estimulación del crecimiento y de la funcionalidad de la mucosa.

En la Colitis Ulcerosa, la fibra fermentable podría ser de gran ayuda en el tratamiento de la enfermedad. Los beneficios de los productos de la fermentación bacteriana se centran básicamente en dos aspectos : en la capacidad de los AGCC para estimular la reabsorción de agua en el colon y reducir la diarrea, y para favorecer la proliferación de las células de la mucosa del colon y reducir la inflamación de la mucosa.

Actualmente, el papel de la fibra fermentable en el tratamiento de la Colitis Ulcerosa está siendo objeto de numerosas investigaciones clínicas con resultados iniciales muy positivos y esperanzadores, tanto en el brote agudo como en el mantenimiento de la remisión.

Los nuevos tipos de fibra y la posibilidad de incorporar fibra de tipo soluble altamente fermentable (como el hidrolizado de Goma Guar-Benefiber) en productos de nutrición enteral han abierto un amplio abanico de posibilidades y expectativas para el tratamiento de la Colitis Ulcerosa, desde la suplementación oral hasta la nutrición enteral total (Precitene G1 Control), cubriendo así el doble objetivo de mantenimiento del estado nutricional y de acción terapéutica.


Departamento Médico - Medical Nutrition.
NOVARTIS CONSUMER HEALTH
CRONICA Nro.48 - Diciembre 1999