EL CAMINO DE SANTIAGO
por Felipe Diaz
Hola amigos,
Soy Felipe Díaz, enfermo de Colitis Ulcerosa, vivo en Benidorm y lo llevo bastante bien desde hace algunos años, gracias a Dios.
Quiero contaros una experiencia que aún no he terminado de creerme yo mismo, o mejor dicho, asimilarla:
Hace ya más de dos años, en el mes de septiembre, cogí la mochila y las zapatillas y ni corto ni perezoso me fui con mi hija (de 25 años) a hacer el Camino de Santiago, a pie !.
No todo él, pero sí la mitad. Desde León hasta Santiago. Alrededor de 300 km de recorrido. Entre unas cosas y otras, tardamos unos 15días. Caminábamos unos 30 km, diarios (unos días más y otros menos) y cada día, llegar al albergue de turno era un auténtico milagro para mí.
No me lo creo. Yo que he ido "buscando los bares" como un desesperado, con el papel higiénico en el bolsillo, haciendo 30 km, diarios cargado de una mochila de 10 kg, aproximadamente, con llagas en los pies, los gemelos doliendo a rabiar y unos maravillosos caminos que no se acababan nunca...
La experiencia es inenarrable. Hay que vivirlo. Es una aventura donde las palabras meditación, solidaridad, oración y otras, adquieren un nuevo y verdadero sentido.
Los paisajes, la lluvia, el sol, el barro, las empinadas cuestas arriba y abajo, el dolor, el cansancio, el verde de Galicia, los pueblos, aldeas, caseríos remotos y escondidos, muchas veces deshabitados; las señales para que el peregrino no se pierda, aunque inevitablemente termina uno por perderse en algún momento, y volviendo al "buen camino" gracias a algún aldeano, pastor o vagabundo.
Ponferrada, Villafranca de El Bierzo (Albergue de El Jato), O'Cebreiros, Samos, y tantos y tantos nombres de lugares llenos de tipismo, acogimiento, amor a los peregrinos...
No lo he dicho, tengo 55 años, una válvula cardíaca ortopédica y la C.U , aparte de algún que otro achaque. En algún momento (muchos momentos), pensé que no lo haría, que me iba a volver a casa, pero 'algo' me empujaba y cuando mayor era mi desesperación y cansancio, allí estaba el albergue de peregrinos, el fin de la jornada de 6-7 horas andando, un día y otro día, y... ¡Santiago! ¡ Qué emocionante! Todos los peregrinos (y había muchos) abrazándonos de alegría por haber llegado, sintiéndonos superhombres por haber alcanzado nuestra meta... ¡incontable!.
Y aquí estoy..., con mi recuerdo y algo más, algo que no sé que es pero que ha contribuido a renovar mi espíritu. Ha fortalecido mi cuerpo y ha serenado mi alma.
Me siento como un héroe. Y mi barriga también, aunque todo hay que decirlo, en algún camino dejé alguna que otra "huella" para abonar las plantas que otros caminantes hollarán.
Gracias Dios mío.
P.D.: Por si alguien quiere ponerse al habla conmigo mis señas son :
Felipe Díaz Gómez
Tel.: 96 585 28 67
Avda. Europa, 13- C6-1
03500 BENIDORM (Alicante)