Aspectos dietéticos y nutricionales de la EII

Dra. Elena Díaz de Ereño
Crónica n° 33 - Marzo 96


Tal como decíamos en el artículo del número anterior, se pueden hacer algunas consideraciones necesarias para cada una de las fases bien diferenciadas en que transcurre la enfermedad.


FASE ACTIVA O BROTE
La dieta de bajo residuo o blanda ha sido universalmente utilizada.
Otros autores han abogado por una dieta carente de los irritantes físicos y químicos contenidos en las frutas, hortalizas y zumos de frutas, condimentos, bebidas alcohólicas y alimentos excesivamente calientes o fríos.

La dieta baja en residuos o blanda es una dieta con las siguientes características:
Se ha sugerido por la mayoría de autores que la supresión de la leche durante la fase aguda e incluso en fase de remisión, parece que mejora la evolución.

Las pequeñas y frecuentes ingestas se toleran mejor que las tres comidas regulares. Se evita una estimulación mayor de la evacuación intestinal.

La dieta se va ampliando a medida que el paciente mejora. Poco a poco, con mucha prudencia aunque sin olvidar que el objetivo será siempre mejorar el estado nutritivo.

Cuando con los alimentos habituales no se pueden cubrir las necesidades nutricionales, se tomarán preparados especiales que satisfacen ampliamente las necesidades. Son las fórmulas de dieta líquida sin residuos y suplementadas en vitaminas y minerales.


SITUACION POSBROTE
Cuando se vaya normalizando la ingesta es necesario reponer las pérdidas de energía (porque ha habido un mayor gasto) y nutrientes, sobre todo de proteínas:  pescado, carne huevos (+clara) y lácteos (yogur, queso), cereales, legumbres, frutas y verduras.

Siempre valorando la tolerancia a los alimentos.


FASE DE REMISION
Comer de todo, alimentación normal, vida completamente normal.

Siempre que sea posible la alimentación debe normalizarse y hacer sentir al paciente una persona "normal". No obstante sus requerimientos (necesidades) están algo aumentados en lo que a ciertas vitaminas y minerales se refiere. El hierro, las vitaminas liposolubles (A, D, K), el calcio y el magnesio deben ser vigilados mediante evaluación del estado nutricional del paciente y controles analíticos.

Una encuesta dietética refleja la forma de comer del paciente, y debe ser practicada también en las fases de remisión para asegurar que se cubren las necesidades nutricionales.

Algunas recomendaciones dietéticas:
En la dieta habitual no se excluye el café, té ni las especias pero a veces los zumos de frutas y hortalizas, por los ácidos orgánicos que contienen, son estimulantes del peristaltismo y a algunas personas no les sienta bien. En este caso, deberán suprimirlos.

Alimentación rica en fibra dietética: La fibra aumenta el bolo fecal, aumenta el movimiento intestinal (peristaltismo) y mejora la flora intestinal nutriéndola.

Se irá introduciendo y aumentando la cantidad de fibra de la dieta poco a poco.

Además de los consejos anteriores para una dieta equilibrada, se puede añadir salvado de trigo en copos y pan integral para aumentar la cantidad de fibra.


MEDIDAS DIETETICAS ESPECIALES
- Para complicaciones crónicas (estrechamientos y obstrucciones):
dieta de fácil asimilación, pobre en residuos, sin irritantes, pero siempre cubriendo las necesidades nutricionales y valorando la posible suplementación (peso y estado general de salud)

Cuando se reseca una parte del intestino delgado disminuye la asimilación y para mantener el organismo nutrido es necesario suplementar con hierro y vitaminas, especialmente la B12. A menudo no puede suplementarse por vía oral y se debe administrar en forma de inyectable.

- Ileostomizados / colostomizados
Requieren una adaptación digestiva de aproximadamente un mes. Es necesario seguir consejos dietéticos iniciales prescritos por el médico y/o nutricionista y luego ensayar cada uno la dieta propia hasta autorregularse.

- Nutrición artificial
En fases activas de la enfermedad la lesión de la pared intestinal puede ser tan importante que se dificulta gravemente la absorción de los alimentos. El intestino se atrofia y el enfermo se desnutre.

Es el momento de utilizar la dieta artificial en la forma de nutrición enteral o parenteral. Siempre deben ser prescritas por un profesional.


MUY IMPORTANTE:
COMUNICACION abierta, sincera y amplia de todos los problemas de salud con los profesionales, tales como alimentación, estado general, descanso, deposiciones...

PARA MEJORAR ENTRE TODOS/AS EL CONOCIMIENTO DE ESTA ENFERMEDAD Y TU TRATAMIENTO, EN DEFINITIVA LA CALIDAD DE VIDA DE LA PERSONA AFECTADA Y SU FAMILIA.



Dra. Elena Díaz de Ereño
Crónica n° 33 - Marzo 96