VITAMINAS Y MINERALES (II)

Vitamina B2 o riboflavina.

Estimula el crecimiento. Su déficit se produce en personas que no beben leche y se manifiesta por el enrojecimiento y ulceración de los labios y unas minúsculas excrecencias en la lengua de color rojo oscuro.

Se encuentra en la levadura de cerveza, cascara de arroz, guisantes y cereales.

Vitamina B3 o PP.

Ayuda a combatir trastornos circulatorios y se administra en ciertas enfermedades intestinales. Cuando falta produce irritabilidad, nerviosismo y en casos muy graves, la paladra, una enfermedad que produce lesiones cutáneas. Se encuentra en carnes, pescados, hígado, riñón, sesos, judías, habas, garbanzos, guisantes, cacahuetes y germen de trigo.

Vitamina B6

Necesaria para la actividad del sistema nervioso e interviene en la metabolización de las proteínas.

Se utilizan como tratamientos de ciertas afecciones cardiovasculares. Su déficit produce anemia, cansancio, depresión y migrañas. Esta presente en legumbres, frutos secos, plátanos, aguacates y verduras de hojas verdes.

Vitamina B12.

Resulta indispensable para la producción de glóbulos rojos y para la actividad normal de la medula ósea. Se recomienda para el tratamiento de anemia, enfermedades del sistema nervioso y enfermedades del hígado. Puede contribuir a evitar la caída del cabello.

Se encuentra en yema de huevos, pescados grasos, leche de vaca y en el hígado de muchos pese y ciertos mamíferos. Solo la aportan alimentos de origen animal, por lo que pueden presentar carencia de esta vitamina los vegetarianos estrictos.

Acido Fólico

Fundamental en distintos procesos metabolicos intervienen en la formación del ADN. Suele presentar carencia con cierta frecuencia en mujeres embarazadas. Se manifiesta con anemia, fatiga, apatía e incluso ciertos transtornos en la vista.

En los ancianos, puede ser el origen enfermedades neurológicas, depresiones, etc.

Se encuentran en los huevos, carne de buey y pollo, jamón, hígado, quesos, espinacas y guisantes.