VITAMINAS Y MINERALES (I)
Nuestro organismo necesita vitaminas y minerales para su equilibrio y buen funcionamiento, lo importante es conseguirlo con una alimentación adecuada, sana y variada, pero si no se logra nuestro médico puede recurrir a los complementos vitamínicos.
A la hora de cocinar ciertos alimentos, sobre todo si no se ajustan adecuadamente los tiempos de cocción, se pierden multitud de nutrientes esenciales, entre ellos las vitaminas y los minerales.
Por otro lado el acelerado ritmo de vida nos ha conducido a abusar de una dieta rica en alimentos refinados y pobre en fibra, lo que conlleva a importantes deficiencias de magnesio y potasio, dos minerales fundamentales en los intercambios metabólicos del organismo. El tabaco y el alcohol, también reduce la asimilación de la vitamina C.
Distintas funciones de las vitaminas.
Existen diferentes tipos de vitaminas y cada una tiene una determinada función que cumplir en nuestro organismo.
Vitamina A. Mantienen la salud de las mucosas y la vista. Se necesita para suavizar y regenerar la piel y, por tanto, resulta básica en las épocas del año en que se toma más el sol. Su carencia provoca fatiga e irritación ocular. También puede desencadenar retraso en el desarrollo del niño.
Se encuentran en las zanahorias y en los vegetales de color naranja y verde, así como él la leche, huevos y queso.
Vitamina B. Contribuyen a que los nutrientes de los alimentos se transformen en energía y garantizan la formación de los glóbulos rojos. Su consumo regular se asocia a un menos riesgo de cardiopatía. Son esenciales para controlar el nivel de homocisteína, una sustancia que agrava la e
Arteriosclerosis o endurecimiento de las arterias.
Vitamina B1 o tiamina. Tiene la función de nutrir los tejidos del sistema nervioso, por lo que resulta útil en los tratamientos de inflamaciones nerviosas, neuritis y neuralgias. Su déficit prolongado da lugar a beriberi, una enfermedad que hizo estrago antes de que sé describiese su origen.
La perdida de memoria, cansancio y el mal aliento, son otros síntomas de la carencia de esta vitamina.
Se encuentra en la levadura de cerveza, cáscara de arroz, guisantes y cereales.