Aproximación al estado actual de la proctología en Andalucía: resultados de una encuesta comunitaria.
Fernando de la Portillaa Ricardo Beldab Gonzalo Gutiérrezc Alberto de la Rosad Manuel Ruize María Socas
Unidad Clínica de Coloproctología. Hospital Juan Ramón Jiménez. Huelva.
Servicio de Cirugía General y Aparato Digestivo. Hospital Torrecárdenas. Almería.
Servicio de Cirugía General y Aparato Digestivo. Hospital Virgen de las Nieves. Granada.
Servicio de Cirugía General y Aparato Digestivo. Hospital Juan Ramón Jiménez. Huelva.
Servicio de Cirugía General y Aparato Digestivo. Hospital Carlos Haya. Málaga.
Servicio de Cirugía General y Aparato Digestivo. Hospital Virgen del Rocío. Sevilla.
Objetivos. La proctología ha adquirido tal complejidad que requiere una capacitación específica, así como la creación de grupos especializados. En Andalucía hay proctólogos en toda la red sanitaria pública. Resulta imprescindible medir el nivel de calidad ofrecido en los diferentes procesos, con el fin de poder mejorarlos. Nuestro objetivo es conocer los medios disponibles y cómo se está llevando a cabo el manejo de estos pacientes para poder aplicar las mejoras.
Materiales y método. Estudio descriptivo, multicéntrico y transversal sobre el estado de la proctología en los servicios de cirugía general en 25 hospitales de Andalucía (20 públicos y 5 privados). Se empleó una encuesta que reflejaba generalidades del hospital, pruebas disponibles y tratamientos empleados.
Resultados. En el 65,38% hay una unidad de coloproctología. Hay consulta monográfica sólo en el 38,46%. Disponen de manometría y ecografía endoanal el 50 y el 58%, respectivamente. El tratamiento de hemorroides es predominantemente con hemorroidectomía (92,30%). El tratamiento médico y la esfinterotomía son los más empleados en la fisura, y la dilatación anal aún se practica en el 30,76%. El sedal se utiliza en el 92,30%, así como la fistulotomía (88,46%) para tratar la fístula. El tratamiento del sinus es la exéresis en bloque y cierre primario (54,16%). Respecto a las enfermedades del suelo pelviano, entre el 30 y el 44% reconocen que la experiencia es escasa.
Conclusiones. Aunque existe una gran voluntad de avanzar y alcanzar un nivel científico adecuado, debemos corregir multitud de gestos que han quedado obsoletos. Herramientas como la evidencia científica, la gestión de la información y la evaluación mediante la comparación con estándares, se debe incluirlas con diligencia en nuestra práctica clínica.
Cir Esp 2006; 79: 167 - 175