Probióticos, prebiótico y enfermedad inflamatoria intestinal.
( Jano-marzo 2006)
La ingesta de grandes cantidades de microorganjsmos beneficiosos (probióticos) o compuestos que estimulen su crecimiento selectivo (prebióticos) podría prevenir la aparición de la EII o mitigar sus síntomas. De hecho, se han ensayado ya diversos compuestos con resultados prometedores.
Como probióticos se utilizan frecuentemente cepas de los géneros Bifidobacterium y LactobaciUus. El modo de acción no se conoce, pero podría incluir el incremento de la resistencia a la infección, la inhibición directa del patógeno o la estimulación de la inmunidad; de hecho, muchas bacterias aumentan la producción del factor de transformación del crecimiento-Beta (TGF –Beta) y otros mediadores de la inmunidad innata.
Los prebióticos son compuestos de escasa absorción intestinal que llegan intactos al intestino y son utilizados por las poblaciones beneficiosas. El aumento de estas poblaciones acompañaría de una disminución de las poblaciones perjudiciales y de sus efectos. Fructooligosacáridos, inulina, lactulosa, galactooligosacáridos, etc., son algunas de las sustancias ensayadas como prebióticos. La principal función que se presupone en estos compuestos es el incremento de las cifras de microorganismos «beneficiosos», el aumento de sus actividades y metabolitos y la disminución consecuente de las poblaciones «indeseables» y sus efectos.
A pesar de todas estas consideraciones, no está claro aún si los cambios en la microbiota, en sus actividades y metabolitos, son responsables de la reacción inflamatoria, o es la modificación de la respuesta inmune la que provoca un cambio en las poblaciones microbianas intestinales y en su fisiología. Sí parece claro que se necesita un estímulo microbiano constante para la inducción y perpetuación de la inflamación, y que no todos los tipos microbianos tienen la misma capacidad. Pero dada la enorme complejidad microbiana del ecosistema intestinal, resultará difícil determinar las relaciones causa-efecto entre los múltiples constituyentes involucrados. En realidad, ni siquiera se conocen con precisión los componentes de las poblaciones más abundantes, ya que hasta hace poco sólo los microorganismos cultivables habían recibido una cierta atención.