La granulocitoaféresis , opción en EII que no responde a terapias clásicas


La granulocitoaféresis o aféresis leucocitaria permite tratar los casos de enfermedad inflamatoria intestinal que no responden a los tratamientos clásicos y evitar la colectomía total a la que debe someterse un subgrupo de los pacientes con estas enfermedades.

Las siglas EII se refieren tanto a la colitis ulcerosa como a la enfermedad de Crohn. Ambas son patologías de tipo crónico y de etiología desconocida. No obstante, parece ser que últimamente se considera, con bastante probabilidad, que las EII son de origen autoinmune y con una importante carga genética.

Uno de los problemas en el manejo de las EII es que, al ser desconocida su etiología, no se ha podido hallar un tratamiento curativo, sino sintomático.

Son fundamentalmente los corticoides, los inumunosupresores y los anticuerpos monoclonales.

Este arsenal terapéutico permite controlar a la mayoría de los pacientes, pero sigue habiendo un subgrupo no respondedor que acaba precisando una colectomía total en la colitis ulcerosa o una resección intestinal en la enfermedad de Crohn.

Estos pacientes podrían beneficiarse de la granulocitoaféresis o aféresis leucocitaria. Este procedimiento terapéutico, del que son pioneros Japón y los países nórdicos europeos, aún se utiliza poco en España.

La granulocitoaféresis, consiste en filtrar, mediante circulación extracorpórea, la sangre del paciente a través de una máquina de aféresis. Su interior contiene unos cartuchos que limpian la sangre al captar los leucocitos y los factores que participan en la inflamación superficial en la colitis ulcerosa.

En esta enfermedad la mucosa del intestino se encuentra infiltrada por neutrófilos, eosinófilos y células plasmáticas, y este infiltrado causa lesiones a través de la liberación de proteasas, citocinas y de agentes proinflamatorios, tales como el TNF-alfa, la IL-8 y el factor de activación plaquetaria; de modo que el filtrado de estos factores o limpieza de la sangre logra una mejoría en los pacientes.

Otra de sus ventajas es que no tiene efectos secundarios. Debido a ello, se está proponiendo ensayarla, a través de estudios experimentales, en otras enfermedades como el Alzheimer, entre otras, o bien presentaban intolerancia a ellos y que tenían como último recurso la cirugía. Los pacientes fueron sometidos a una sesión semanal de aféresis leucocitaria durante cinco semanas.

Según informes, el seguimiento mayor de los siete casos que ha realizado es de dos años en Madrid y todos ellos están libres de enfermedad.

No obstante, ha reconocido que todavía faltan estudios acerca de la eficacia de la técnica. Investigaciones de la literatura médica internacional establecen que es resolutiva en el 70 por ciento de los casos de colitis ulcerosa dependientes a corticoides o resistentes a estos fármacos. En la enfermedad de Crohn el porcentaje de éxito es algo menor, del 60 por ciento.