
Amigas y amigos:
La Institución del Defensor del Pueblo Andaluz lleva muchos años procurando mantener muchos encuentros con las entidades que asumen el papel, reconocido constitucionalmente, de velar por los intereses de los usuarios de la sanidad y que, además, ostentan un papel muy importante en los ámbitos que les son propios.
Conozco por mi trayectoria a muchas asociaciones. Yo mismo he peleado por crearlas y fomentar su presencia en numerosas facetas de la vida que ofrecen muchos y serios problemas a todos los ciudadanos.
La Asociación de Enfermos de Crohn y Colitis Ulcerosa de Sevilla (ACCU-Sevilla) es, más que un ejemplo de este movimiento participativo, una auténtica punta de lanza en la lucha por ofrecer la ayuda que los enfermos y familiares de estas dolencias necesitan. Y, como suele suceder, siempre encuentras una persona, un rostro que da figura humana a la esperanza de todo un colectivo.
Conozco a muchas entidades no por sus siglas, sino por sus nombres. Esa asociación es la de Pepe; aquel otro colectivo es la gente de Mercedes. Y así con muchas entidades.
ACCU es la lucha y la entrega de muchas personas implicadas. Y si algo merece nuestra mención y un profundo agradecimiento es la generosidad. Hay que tener mucho coraje para asumir un enorme problema que cae como una losa en el seno de la familia y comprender que, junto a ese problema propio, está el problema de otros. Abrir los ojos y descubrir que tu preocupación es la de muchos más y que hay que luchar y responder todos a una es una decisión que sólo la toman las personas valientes, inteligentes y, sobre todo, profundamente generosas.
Así son las personas que participan en asociaciones como ACCU y sus éxitos son el fruto de su tesón y de su fuerza. No sólo hemos de reconocer el trabajo, sino también su mensaje, un testimonio que nunca se olvida porque está ofrecido desde el valor de saber ser consecuente.
Ante los problemas que existen, quiero mostrar mi esperanza por la respuesta atenta y consciente de la ciudadanía. Ante los problemas, confío que sea la sociedad con su fuerza y su espíritu combativo la que asuma el reto por hallar sus soluciones codo con codo, unidos y asociados.
Tan sólo deseo ofrecer la aportación de esta Institución en la labor que muchas de estas asociaciones desarrollan, porque además del servicio de apoyo, asistencia, orientación y por qué no decirlo consuelo, están sirviendo como un cauce muy útil de participación y presencia en un sistema de salud que debe aprender a ganar empatía y atención particularizada a las singulares dificultades que presenta la colitis ulcerosa y el Crohn.
Por todo ello, y por vuestra labor, gracias.
José Chamizo de la Rubia