Una nueva técnica permite tratar las Patologias del intestino delgado sin someter al enfermo a cirugía

Una nueva técnica que se ha introducido recientemente en España permite tratar las afectaciones del intestino delgado sin necesidad de someter al enfermo a una operación de cirugía abierta. Es el enteroscopio de doble balón, con el los médicos pueden llegar a zonas del intestino hasta el momento inaccesibles.

Sin embargo, la endoscopia, que en la punta puede incorporar una cámara de vídeo minúscula o accesorios como un bisturí, «no se puede utilizar para explorar y intervenir el intestino delgado», ya que el tubo «no puede avanzar a través de los 6 metros de largo del intestino».

Actualmente, para hacer diagnósticos en el intestino sin operar al enfermo, se utilizan la cápsula endoscópica, que en su interior tiene una cámara a color y varias fuentes de luz. Los enfermos ingieren la cápsula, lo que permite ofrecer imágenes del interior de todo el aparato digestivo.

En cambio, el enteroscopio de doble balón permite acceder a todo el intestino delgado en un 90% de casos. Este accesorio consta de un endoscopio con un balón en el extremo y un segundo balón en la punta de otro sobretubo. Hinchando y deshinchando los balones a través de un mando exterior se permite avanzar por todo el intestino delgado imitando el movimiento de una oruga.

Al igual que con las endoscopias convencionales, en la punta de este aparato se pueden introducir accesorios para tratar lesiones, como una sonda o un bisturí, y una minúscula cámara de vídeo, que permite visualizar las imágenes del intestino a través de una pantalla exterior.

Este tratamiento se puede realizar sin necesidad de ingresar al paciente. Éste se somete a la técnica, que puede durar una hora y media, después de una sedación. Al despertar, el paciente no sufre ningún dolor.

La enteroscopia de doble balón es por el momento un complemento a la cápsula endoscópica, ya que además de ayudar al diagnóstico, permite tratar lesiones en el intestino.

El coste de este aparato asciende a unos 90.000 euros y el coste en la sanidad privada de un tratamiento mediante la enteroscopia de doble balón puede costar entre 1.500 y 2.000 euros.