EL PROYECTO 'RECETA XXI'

SE EXTENDERÁ A TODOS LOS CENTROS DE SALUD A LO LARGO DEL AÑO 2005.

Andalucía es la primera comunidad autónoma en implantar la receta electrónica, que evitará, al menos, el 18 % de las visitas de los pacientes crónicos a sus centros de salud.

El proyecto Receta XXI supero con éxito la fase de pilotaje con pacientes reales que se venía realizando, desde el mes de octubre del 2003, en el centro de salud de la barriada de Torreblanca (Sevilla), y distintas localidades de distintas provincias andaluzas, cumpliendo el calendario previsto en el convenio firmado entre el Servicio Andaluz de Salud y el Consejo Andaluz de Colegios Farmacéuticos.

Una vez finalizado en el mes de marzo pasado, la fase de pilotaje con pacientes reales, se prevé que este nuevo modelo de prescripción y dispensación de medicamentos esté implantado en la mayoría de los centros de salud de atención primaria en el primer semestre del 2005 y posteriormente en las consultas de atención especializada y en urgencias.

La principal ventaja de esta nueva iniciativa, es que los enfermos crónicos no tienen que acudir continuamente a sus centros de salud para renovar los tratamientos prescritos. Este hecho permitirá además que los facultativos de atención primaria dispongan de más tiempo para atender a pacientes que requieren atención médica, al reducirse las consultas para prescripción de medicamentos.

Se estima que la implantación de este proyecto evitará, al menos, el 18 % de las visitas que realizan a sus centros sanitarios los pacientes con enfermedades crónicas. Estos usuarios han de desplazarse frecuentemente a su centro de salud exclusivamente para que se les extienda la receta de los medicamentos que necesitan de forma continuada.

Receta XXI facilitará que, en un solo acto médico, se puedan prescribir cuantos fármacos estime necesario el médico de familia y en la cantidad que el enfermo lo necesite para cumplir la pauta y duración del tratamiento adecuado.

Cuando el médico realice la prescripción de un medicamento o producto sanitario a un paciente a través de la aplicación informática de historia digital de salud y previa inserción en el sistema de la tarjeta sanitaria, determinados datos de dicha prescripción serán grabados en un Módulo Central de Dispensación. En este módulo se creará un crédito farmacéutico con el tratamiento completo prescrito para el paciente.

En una hoja informativa para el paciente, se imprimirán los medicamentos prescritos junto con las instrucciones sobre el tratamiento que el médico considere. Esta hoja informativa será custodiada por el paciente, de forma que pueda presentarla en la farmacia en las sucesivas dispensaciones hasta su caducidad y, en ella, el farmacéutico cumplimentará los datos exigidos en cada dispensación.

El paciente presentará en la farmacia la tarjeta sanitaria que le servirá al farmacéutico para acceder al Módulo Central de Dispensación y comprobar la medicación que ha de dispensar, anotar los medicamentos entregados o incluso informar al médico de cualquier incidencia.

En cualquier momento, el médico podrá modificar o anular los registros de este módulo, informando de ello a su paciente. Asimismo, podrá consultar las dispensaciones que se vayan realizando a sus pacientes.

Andalucía es la primera comunidad autónoma que pone en marcha la receta electrónica. Por ello, la Consejería de Salud ha recibido un premio de la Unión Europea e incluso el reconocimiento de la Organización Farmacéutica Sueca, que se ha interesado por conocer este proyecto.

 

Los andaluces tienen derecho a una segunda opinión médica.

Andalucía es la primera comunidad autónoma que regula la Segunda Opinión Médica garantizando al paciente un plazo máximo de respuesta.

Los usuarios del Sistema Sanitario Publico de Andalucía tendrán derecho a recibir una segunda opinión médica en caso de diagnóstico o tratamiento de enfermedad grave, incurable o que comprometa la calidad de vida del paciente, así como cuando el proceso terapéutico implique un elevado riesgo vital. El Consejo de Gobierno aprobó el día 13 de Mayo del 2003 el decreto regulador de esta prestación, que convierte a Andalucía en la primera comunidad autónoma en implantarla con una garantía de tiempo máximo de respuesta al interesado, concretamente de 30 días.