ENFERMEDAD INFLAMATORIA INTESTINAL.


DIFERENCIAS ENTRE COLITIS ULCEROSA Y ENFERMEDAD DE CROHN.

 

Federico Argúelles Arias.

Médico Interno Residente de Aparato Digestivo.

Hospital Virgen Macarena. Sevilla.

 

La enfermedad inflamatoria intestinal es una patología que afecta al sistema digestivo y que incluye al menos dos entidades como son la Colitis Ulcerosa y la Enfermedad de Crohn. Algunos autores incluyen una tercera que es la colitis indeterminada. Esto es así porque en algunos pacientes es realmente difícil diferenciar entre una Enfermedad de Crohn o una Colitis Ulcerosa. Cuando se empezaron a conocer estas enfermedades, no hace mucho tiempo, se llegó a pensar que eran una sola, ya que ambas presentan una manifestaciones clínicas muy similares. A medida que se ha ido profundizando en ellas se han podido discernir una serie de diferencias que permiten considerarlas como dos entidades independientes. Existen diferencias en la distribución de la enfermedad, en la forma de presentación, en la clínica y en la forma de tratarlas, incluso en la prevalencia de ambas entidades (existen más casos de CU que de enfermedad de Crohn) y aún así, como he comentado antes, en algunos pacientes existen grandes dificultades para establecer un diagnóstico claro. Y es que ambas enfermedades guardan gran similitud en algunos aspectos. Ambas se pueden dar en los dos sexos y suelen aparecer a la misma edad sin existir una clara diferencia en este punto. No podemos olvidar que las dos cursan por brotes y mantienen periodos de remisión en los que la enfermedad se controla y que aunque existen diferencias en algunos síntomas y en la forma de tratarlas, cuando las enfermedades se localizan en el mismo lugar tanto los síntomas como el tratamiento son idénticos. Es por todo esto, que aún se sigue hablando de Enfermedad Inflamatoria Intestinal como conjunto y sólo a la hora de tratar un tema en concreto se establecen las diferencias oportunas.

A continuación se tratará de exponer de forma resumida, estas diferencias más características entre las dos entidades, pero debe quedar claro que a la hora de explicarlas se siguen los patrones o los modelos más típicos de cada una de ellas, y que en la realidad existen multitud de variantes que no se ciñen a las características típicas de cada patología.

 

 

 

EXTENSIÓN DE LA ENFERMEDAD

 

La diferencia fundamental entre ambas estriba en que la EC puede afectar a cualquier parte del tubo digestivo mientras que la CU sólo afecta al intestino grueso o colon. Además, en la EC la distribución es parcheada mientras que en la CU es difusa y continua. Así en el 30% de los casos de EC sólo se afecta el íleon, en el 40-55% existe afectación de íleon y de colon, y en el 20% se afecta sólo el colon. Excepcionalmente se pueden afectar tramos más altos del tubo digestivo como son el esófago, el estómago y el duodeno. Los pacientes con EC por tanto, pueden tener afectados distintos tramos del tubo digestivo no contiguos.

En la CU esto no ocurre y así en el 54% de los casos la afectación es exclusivamente recto-sigmoidea, en el 28% existe además afectación de colon transverso y descendente, y sólo en el 18% existe una pancolitis o afectación de todo el colon. Esta distinta distribución de la enfermedad lógicamente conlleva muchas variantes en la forma de presentación de la enfermedad, en la evolución y en el tratamiento.

 

LESIONES Y HALLAZGOS ENDOSCÓPICOS

 

La segunda diferencia más importante corresponde a la extensión del proceso inflamatorio entre las diferentes capas de la pared intestinal. El tubo digestivo está constituido por una serie de capas (en general, mucosa, submucosa, muscular y serosa) que dan consistencia a las distintas partes en las que se divide este sistema. Es entre estas capas donde se produce la infiltración inflamatoria que da lugar a la clínica de estos pacientes. La CU generalmente sólo afecta a la mucosa, mientras que la EC puede afectar a todas las capas, es decir, es transmural, lo que va a determinar que cuando realicemos una endoscopia veamos una serie de lesiones distintas cuando se trate de una enfermedad u otra. Así podremos ver que en la EC la mucosa suele presentar un aspecto característico 'en empedrado", con edema, úlceras profundas e irregulares, alternándose zonas de mucosa sana con otras de mucosa afecta11. Es característico la presencia de granulomas al observar esta mucosa al microscopio. En la CU las lesiones no son tan profundas y se suele observar una mucosa muy hiperémica, edematosa y friable (sangrante), con úlceras supert'iciales. No obstante, en muchas ocasiones las lesiones no son tan llamativas y se hace realmente dificil diferenciar un proceso de otro o incluso hacer el diagnóstico de EC". (En la tabla 1 se recogen los hallazgos endoscópicos más característicos que diferencian ambas enfermedades)

 

 

 

BIBLIOGRAFÍA

Kirsiner JB. Shorter RG (eds): Inflammatory Bowel Disease, 5 ed. Baltimore, Wilkins 2000.

F. J. Pardo Anatomia Patológica. Madrid. Mosby /Doyma Libros 1997.

Sleisenger & Fordtrani Enfermedades Gastroirtestinales y. Hepáticas, 6 ed. Buenos Aires, Panamericana 2000.