Tribuna de los socios...

YA NO ESTOY ENFERMA

Mi experiencia se remonta a los años 80 cuando me diagnosticaron COLITIS ULCEROSA y a decir verdad no me ha tratado muy mal ya que estuve sintomática durante varios años, pero un año antes de mi operación, se me echo encima y ya no me abandonó, fue brote tras brote hasta que ya no dominaba yo la situación, era la enfermedad que se había apoderado de mí, de mi trabajo, de mis salidas a la calle e incluso de mi carácter

Cuando llega ese punto, lo más importante es darle una solución y para la C. U. es la COLESTOMIA o ILEOSTOMIA. Hablando con el Dr. Sánchez Gil (muchos de nosotros lo conocemos), me aconsejó para mi caso la ILEOSTOMIA TOTAL Y PERMANENTE, con ella suprimiría todo el colón y con él la C.U.

Yo estaba preparada porque sabía que era la salida al calvario que en ese momento vivía. En mi opinión la operación se acepta y además te la "pide el cuerpo" cuando ves que no

hay calidad de vida. Llegó el día de la liberación y tengo que agradecer la eficacia del equipo del Dr. Sánchez Gil y a él mismo ya que fue un éxito total, una recuperación postoperatoria rápida y perfecta.

Mí familia que lo único que no ha padecido es la enfermedad en 'sus carnes", pero la ha sufrido conmigo me ayudó para que mi restablecimiento fuera total.

Quería comerme el mundo, recuperar el tiempo perdido. Me preparé para volver al trabajo. con la minusvalía tenía acceso a unos puestos que acto seguido visité y aporté mi currículum, y puedo decir que me ha ido bien. Ahora trabajo para el S.A.S..

Mí vida social también cambió radical, ahora no tengo miedo a salir a la calle, voy a la playa y a la piscina, viajo cuando puedo, ya el WC no es lo primero que busco cuando estoy en algún local público, en definitiva hago una vida normal y además me siento una persona normal, la bolsa me ha mejorado.

Conchi González

 

 

CARTA DE UNA MADRE

M.P.B. es una chica de 16 años, y desde los 12, después de varias pruebas, le detectaron la Enfermedad de Crohn en el íleon terminal. Después de un tratamiento de corticoides y Claversal y también hierro, pues tenía gran anemia, no consiguió totalmente la remisión de la enfermedad y al cabo de los dos años, (ella tenía 14) fue intervenida, que en bendita la hora que se decidió ducha intervención, pues mejoró notablemente y desarrolló. Ha vivido, posteriormente otros dos años muy bien, pero en febrero de este año comenzó nuevamente, los síntomas ella no los reconocía con Crohn, no sé si porque estaba en otro lugar del intestino o como rechazo a la propia enfermedad. ya que a ella le cuesta aceptar su enfermedad crónica y tener que adaptarse a los momentos de sufrimiento y limitación.

Por fin aceptó a una reunión de la asociación a la que vino el Dr. León Pecasse yo tenía mucho interés en que asistiera, ya que al ver a más personas con su propio problema, lo tomaría no como cosa aislada, sino que hay más criaturas con su misma enfermedad y le ayudaría no a mirarse tanto a sí misma y compadecerse. Creo que aunque duro sea, cuando Dios permite algo es para nuestro bien, y no es lo mismo aceptarlo que rechazarlo (en ello nos va la vida).

Tengo muchas esperanzas y creo que el Señor otorgará a mi hija y a todos los que crean en su poder, el aceptar esta enfermedad como una bendición, ya que Él da la llaga y la medicina.

Deseo que todos aquellos que lean estas líneas y tengan esta u otra enfermedad no desesperen y lo vean como algo natural de nuestra condición humana

Su madre.

Nieves 8ernal